Frente al mercado y la represión: ¡Basta de moderación, a radicalizar la lucha por la educación!

Juventud Revolucionaria Ernesto Guevara

Abril, 2019.

Ante la convocatoria levantada por la CONFECH para este jueves 25 de abril, es que como Juventud Revolucionaria Ernesto Guevara, creemos necesario recalcar y poner nuevos elementos con respecto a la lucha estudiantil y en particular la jornada caracterizada como marcha nacional.
Desde el 2011 que las trincheras estudiantiles se han desenvuelto en muchas veces masivas movilizaciones, que lamentablemente con el paso de los años, develan que no ha dado los resultados esperados. Años de conducción moderada que cada vez hipotecan más la capacidad radical, masiva y combativa del movimiento estudiantil a la posibilidad de sentar diálogo e incluso de frenar la movilización ante los requerimientos del gobierno.
En el camino de esa orientación táctica, es que el reformismo (Frente amplio en sus diversas expresiones ha canalizado el inicio de las movilizaciones estudiantiles a partir de hitos, fórmula que realmente conforma parte de la perspectiva táctica con la que éste se inmiscuye en la lucha estudiantil. Fórmula que ha quedado develada con la masiva pérdida de la gratuidad de miles de estudiantes a costa de la intransigente incapacidad con que el gobierno de Piñera actúa de cara al movimiento estudiantil.
En ese sentido, dejamos de manifiesto que gran parte de las reivindicaciones emanadas desde el reformismo no llegan a un real cuestionamiento del orden de la clase dominante. Forman parte de propuestas técnicas, formuladas y pensadas desde la posibilidad de entregar respuestas claras al gobierno y no a los estudiantes.Cerrando así, el camino a miles de jóvenes que ven mermedas sus posibilidades de estudiar, pues bajo las condicionantes del gobierno, no se puede. Nosotros y nosotras por el contrario, creemos que las propuestas deben estar bajo un carácter político, de manera que estén sentadas bajo la base de debilitar y combatir a la clase dominante, sin tranzar ni entrar en moderaciones por las mismas exigencias. Creemos que no debemos ser nosotros, a diferencia del reformismo, quién se siente a pensar cómo es posible técnicamente avanzar vacilante y tibiamente frente a todos los problemas que aquejan a la educación.
A su vez, seremos siempre críticos y directos en develar todas las posiciones moderadas, acusamos por tanto como la socialdemocracia (PC-PS) ha utilizado al movimiento estudiantil, dándole la espalda a miles de jóvenes con reformas parches durante sus gobiernos que están hechas para que los gobiernos siguientes como el de Piñera, hagan y deshagan con dichas reformas, aplicando retroexcavadoras y volviendo atrás con los ilusos avances.
Desde la JREG, consideramos que la lucha estudiantil no es neutral desde el punto de vista de la lucha de clases, desde el punto de vista de la relación de los estudiantes con el régimen capitalista y su institucionalidad; así como tampoco es neutral la cuestión de los ‘métodos de lucha’ que se utilizarán en cada combate. Por esta razón, consideramos importante aclarar que, el ‘lucro en la educación’ es una manifestación de un problema mucho más profundo, a saber, la sociedad capitalista, el proceso de valorización del valor y la transformación en mercancía de todo bien u objeto, incluyendo necesidades vitales para la existencia humana, como la salud, la educación, la vivienda o el régimen de pensiones. Así, la solución real no es tal o cual reivindicación, o tal o cual migaja de las clases dominantes, sino la articulación de las luchas del pueblo trabajador en su conjunto en la perspectiva de la revolución socialista.
Actualmente, es de suma importancia articular las fuerzas en la perspectiva de luchar contra la educación al servicio de los ricos y poderosos, pues no tenemos miedo en decir que el actual sistema educativo tiene un sesgo profundamente clasista y que tiene por objeto servir a las clases dominantes en un triple sentido. En primer lugar, la educación es un negocio que tiene por objeto dinamizar los procesos de acumulación capitalista de la burguesía parasitaria chilena sobre la base del endeudamiento de la clase trabajadora. En segundo lugar, reproducir la división social del trabajo en el ámbito de la infancia y la juventud, es decir, hay estudiantes que son preparados para dirigir la sociedad, mientras que otros, los estudiantes del pueblo trabajador, son educados para servir a los patrones. En tercer lugar, desarrollando una ‘ideología burguesa’ que, desde un punto de vista político, tiene por objeto legitimar la dominación de clases dominantes y su barbarie. Por eso, decimos que nuestra lucha es contra la educación al servicio de los ricos.
En ese sentido, frente a esta nueva movilización y este año de lucha estudiantil, es que ponemos al frente las siguientes exigencias políticas: 1) educación gratuita universal, generando así una ruptura con la concepción meramente de financiamiento, lo que no ha significado gratuidad, sino más bien una posición conciliadora que Frente Amplio ha tomado, con el fin de no generar compromisos que sean exigidos en sus programas de gobierno; 2) Libre acceso a la educación, combatiendo todas las nuevas formas que el gobierno tiene para disfrazar de meritocracia las barreras para que jóvenes de nuestra clase puedan acceder a la educación; 3) Fin al endeudamiento, condonación de la deuda y diversas formas de crédito; 4) Educación no sexista, entendiendo a priori, que no existe una claridad y nítida definición de qué significa plenamente la educación cuando la etiquetamos de no sexista. Ahora bien, entendemos que bajo el contexto de movilización de los años recién pasados que estaban bajo un impulso de urgencia, es comprensible que en el nivel más básico entremos a hablar de educación no sexista como un piso mínimo en adecuar la educación en el contexto ofensivo del patriarcado. Es por aquello que una definición clara a partir del debate es necesaria, como también reconocer que debe existir la suficiente profundidad al momento de cuestionar las formas sociales en que el patriarcado subsiste y se reproduce. Por ello mismo reconocemos dos niveles de educación y cuestionamiento con los que podemos instalarnos en el debate, en primer lugar la implementación de educación sexual en los niveles de educación secundaria y por otro lado, el problema del patriarcado y su crítica en el nivel universitario; 5) Orientación del conocimiento al servicio de la clase y nuestro pueblo, garantizando así la entrega de una educación de excelencia para las y los jóvenes de nuestra clase, orientada a la entrega de pensamiento crítico y de posibilidades frente el acceso a la educación superior; 6) Democratización de los espacios, fin a la persecución política y a la represión que ejerce el Estado frente a la organización estudiantil, acabando por tanto con todas las medidas que la clase dominante impulsa por consolidar la persecución a menores de edad, bajo controles abusivos y mediante aula segura, proyecto por el cual el enemigo ha sentado su táctica contra los y las secundarias. Fin a su vez a la persecución de las autoridades estudiantiles universitarias contra las y los estudiantes organizados, aplicando sumarios cada vez que finaliza una movilización.
Creemos que todas las reivindicaciones anteriores, no son sólo estudiantiles sino políticas, ninguna es transable y son pensadas en su conjunto; no hay diálogo si el gobierno no cumple efectivamente con todas las reivindicaciones anteriores. Dentro de ellas no hay intención de proponer tecnicismos ni mesas de diálogo, sino que por el contrario, concentramos todos nuestros esfuerzos en que la lucha estudiantil tenga este horizonte de frente, debilitando así a la clase dominante y el gobierno de los ricos y poderosos.
Bajo esta caracterización, es que llamamos a este jueves 25 de abril a una jornada de protesta combativa, superando la figura de solamente ser una marcha nacional, sino dotándola de métodos de lucha y un horizonte mucho más profundo que el que la socialdemocracia y el reformismo ha utilizado por años de organización estudiantil. Hacemos ese llamado bajo el entendimiento de que cada estudiantes es un ser combatiente, que no retrocede ante la represión y la intransigencia con la que el gobierno de Piñera actúa frente a los estudiantes y la clase trabajadora.  Nuestro carácter lucha por acabar con la moderación y radicalizar la lucha por la educación. Nuestra lucha es contra la mercantilización y el reformismo, nuestra apuesta es la radicalización crítica y la transformación.
¡Venceremos!
¡Basta de moderación, a radicalizar la lucha por la educación!

 

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